Las noches de borrachera, al despertar, lo primero que hago es buscar el bolso y ver si lo llevo todo, cámara de fotos, monedero...y es que no me explico cómo a lo largo de todas las mierdas que me he pillado he llegado a perder tan pocas cosas (de hecho, casi siempre vuelvo con algo de más, pero eso es otra historia).
Pero hay un día que se lleva la palma...
Era la boda de una amiga, mucha gente joven, pocos solter@s potables.
A mí se me antojó el primo de otra amiga al que ya conocía, y creo que él, al ver el percal, tuvo el mismo antojo (mi acoso y derribo no tuvo nada que ver, eh?).
La cosa es que con 2 (ó 3) copas de más, nos liamos.
Fuimos la comidilla de toda la boda. En el autobús que nos bajaba a Murcia seguíamos sin separarnos, hasta el punto de que el novio cogió el micrófono del bus y estuvo todo el camino haciendo chascarrillos...que alguien traiga un extintor!!...pero respirar hombre...
Lo mejor es que yo al día siguiente pensaba que de lo nuestro no se había enterado nadie.
Nadie de fuera de Murcia, vamos. Siempre discreta.
Al llegar a Murcia ibamos camino de una discoteca a seguir la fiesta, pero nosotros nos desvíamos de la gente y terminamos tirados en el césped de un parque, sin mucho escondite de por medio, dando rienda suelta a nuestra pasión (no quiero ni pensar la de gente que pudo vernos a pesar de la hora intespectiva).
- Quiero follarte- me dijo.
Él con los pantalones bajados, yo con el palabra de honor por la cintura y de pronto, la luz...
- Coño, pero si yo tengo el piso aquí al lado- digo (a eso se le llama tener reflejos).
Así que recogimos el puesto y nos fuimos a terminar a mi casa.
A la mañana siguiente, ritual.
Miro el bolso...todo bien. La chaqueta...dónde coño está la chaqueta???...y el sujetador????? cagoenlahostia.
Imagino que se quedaron en el parque.
Me salió caro el polvo.
Pero hay un día que se lleva la palma...
Era la boda de una amiga, mucha gente joven, pocos solter@s potables.
A mí se me antojó el primo de otra amiga al que ya conocía, y creo que él, al ver el percal, tuvo el mismo antojo (mi acoso y derribo no tuvo nada que ver, eh?).
La cosa es que con 2 (ó 3) copas de más, nos liamos.
Fuimos la comidilla de toda la boda. En el autobús que nos bajaba a Murcia seguíamos sin separarnos, hasta el punto de que el novio cogió el micrófono del bus y estuvo todo el camino haciendo chascarrillos...que alguien traiga un extintor!!...pero respirar hombre...
Lo mejor es que yo al día siguiente pensaba que de lo nuestro no se había enterado nadie.
Nadie de fuera de Murcia, vamos. Siempre discreta.
Al llegar a Murcia ibamos camino de una discoteca a seguir la fiesta, pero nosotros nos desvíamos de la gente y terminamos tirados en el césped de un parque, sin mucho escondite de por medio, dando rienda suelta a nuestra pasión (no quiero ni pensar la de gente que pudo vernos a pesar de la hora intespectiva).
- Quiero follarte- me dijo.
Él con los pantalones bajados, yo con el palabra de honor por la cintura y de pronto, la luz...
- Coño, pero si yo tengo el piso aquí al lado- digo (a eso se le llama tener reflejos).
Así que recogimos el puesto y nos fuimos a terminar a mi casa.
A la mañana siguiente, ritual.
Miro el bolso...todo bien. La chaqueta...dónde coño está la chaqueta???...y el sujetador????? cagoenlahostia.
Imagino que se quedaron en el parque.
Me salió caro el polvo.
