Odio la hipocresía, odio el interés fingido, odio aparentar.
Y se me hace muy difícil porque no puedo entender que a la gente le encante dar detalles, hasta el más mínimo, de enfermedades de familiares, algunos escatológicos, sin que yo pregunte...y a la hora del café.
Sé más del cáncer del padre de un compañero de lo que supe en su momento del cáncer de mi abuela.
Y me la pela.
Lo veo obsceno.
Y sé que hay códigos.
Hay protocolos.
Hay mis cojones.
Por eso cuando hace un mes murió la madre de uno de ellos y se empezaron a organizar para ir al tanatorio les dije: "Yo no voy".
Y me miraron mal.
Pero sólo hice lo que me gustaría que hicieran por mí.
No me sale poner cara de circunstancias cuando realmente no lo siento.
Y si eso significa que soy gentuza.
Lo soy.
Nada nuevo bajo el sol.