Un año más, una tara nueva...
Me mareo en los coches.
Me mareo en los coches.
Ni en trenes, ni en aviones, ni en autobuses.
En coches.
Y nunca me había pasado antes. Siempre he sido una copiloto estupenda.
Pero de un tiempo a esta parte no hay coche que se me resista.
Yo creo que va íntimamente ligado con lo nuevo que sea. El olor a nuevo me revuelve el estómago.
Así que ahora, cada vez que voy a hacer algún viaje (y quién dice viaje dice ir a los Centros Comerciales), tengo que tomarme media biodramina a lo Mr. T en los aviones.
Nunca antes ir al IKEA había sido tan poco rentable.
Nunca antes ir al IKEA había sido tan poco rentable.





