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01 enero 2013

razones para quererme u odiarme

Un año más, una tara nueva...

Me mareo en los coches.

Ni en trenes, ni en aviones, ni en autobuses.

En coches.

Y nunca me había pasado antes. Siempre he sido una copiloto estupenda.

Pero de un tiempo a esta parte no hay coche que se me resista. 

Yo creo que va íntimamente ligado con lo nuevo que sea. El olor a nuevo me revuelve el estómago.

Así que ahora, cada vez que voy a hacer algún viaje (y quién dice viaje dice ir a los Centros Comerciales), tengo que tomarme media biodramina a lo Mr. T en los aviones.

Nunca antes ir al IKEA había sido tan poco rentable.




02 noviembre 2012

razones para quererme u odiarme 12



- Camiseta calorra. 19,90 euros.
- Cuernos . 1,90 euros.
- Peluca prestada. 0 euros.
- Terminar disfrazada de Nancy Travesti... 




No tiene precio.


08 agosto 2012

razones para quererme u odiarme 11

Otra de mis teorías absurdas.

Cuanto más brío te des batiendo huevos, mejor la cascas.

Ése juego de muñecas...


Lo mejor es la cara de concentración que vais a poner ahora cada vez que hagáis una tortilla.





02 mayo 2012

razones para quererme u odiarme 10

No plancho nada.

Cuando vivía con mis padres, una de mis tareas era planchar, así que me encargaba de camisas, pantalones, camisetas, calzoncillos, sábanas...

Pero ahora que vivo sola, si meto algo en la secadora que no debería haber metido y me sale muy arrugado, lo vuelvo a lavar.

Tal cual.


22 febrero 2012

razones para quererme u odiarme 9

Soy una chica de contrastes.

Lo mismo mato con total impunidad a moscas, mosquitos, arañas y cucarachas (ya sabéis, alma común...).

Que cuando una avispa o una mariquita o un escarabajo o lo que sea (fuera de los 4 primeros mencionados) cae en la piscina, voy rauda y veloz con una chancla a sacarlos y ponerlos al sol.

Más vale caer en gracia que ser gracioso.




31 enero 2012

razones para quererme u odiarme 8

Soy un show cada vez que me tengo que tomar una pastilla.

No soy capaz de tragármelas enteras.

Ni gelocatiles, ni ibuprofenos, ni nada.

Siempre tengo que partirlas, y a veces partidas también se me atragantan (sobre todo si alguien me está mirando mientras me las tomo).

Entonces tengo que escupirlas, medio deshechas ya y volverlo a intentar (¿lo importante es participar?).



Soy adorable, lo sé.




11 enero 2012

razones para quererme u odiarme 7

Cuando leo, no puedo evitar ir fijándome en las erratas y hasta que no cojo un lápiz y lo corrijo no me quedo tranquila.

No sé por qué coño estudié Biología si soy claramente de letras.




Y de paso felicitamos a Bowie que cumplió 65 el domingo...

22 diciembre 2011

razones para quererme u odiarme 6


Nunca soy capaz de saber cuál es el puto botón de la descarga pequeña.

Tengo dos razonamientos.

1. El botón más grande debe ser el de la menor descarga. Lo ponen más grande para que sea más fácil de pulsar y así sea al que se le da con mayor frecuencia.

2. El botón más grande es el que echa más cantidad de agua.

Conclusión: le doy a los dos a la vez.





02 noviembre 2011

razones para quererme u odiarme 5

Soy muy de teorías.

De teorías absurdas.

Por ejemplo, tengo la teoría de que la gente que come chicle y además hace pompas, morrea mejor.



16 septiembre 2011

razones para quererme u odiarme 4


Soy una cutre.

Llevo unos días que me duele el dedo gordo de la mano izquierda, no puedo hacer nada, ni coger peso aunque sea mínimo, porque al ir a cerrarlo, moverlo o al notar presión, me dan punzadas desde la muñeca a lo largo de todo el dedo.

No recuerdo haberme hecho daño y como no me gustan los médicos, he decidido inmovilizármelo yo unos días, a ver si se me pasa.

A grandes males, grandes remedios.






13 julio 2011

razones para quererme u odiarme 3


No soy una princesa.

No entiendo a las niñas que van a la playa monísimas, con su pelo pantene, su último modelito, maquilladas y con pendientes.

Bueno, entiendo que no van a la playa, que van a ligar, a pasearse por el chiringuito y a ser divinas de la muerte.

Yo siempre que voy a la playa me baño porque me encanta, y siempre que me baño me mojo el pelo, soy incapaz de mojarme sólo hasta el cuello para no estropearme el peinado, ¿qué peinado?.

El glamour para las películas, en la vida real hay que despeinarse, coño.

Y luego, soy incapaz de mantenerme a mí y a mi toalla libres de arena, no sé cómo lo hago, soy de pies y piernas inquietos, y siempre termino rebozada en arena como una croqueta, aunque no quiera.

Ligar no ligaré, pero y lo exfoliadica que me voy a casa, eh?





Hoy cancionzaca de verano, para que Tripi me ponga verde...

29 junio 2011

razones para quererme u odiarme 2

No me gustan las uñas largas. No las tengo bonitas.

Dicen que mordértelas las deforma y debe ser verdad porque yo me las mordí durante mucho tiempo, y sobra decir que nunca me gastaría dinero en arreglármelas o ponérmelas postizas.

Aún así me gusta pintármelas de colores, pero como soy un desastre siempre me las rozo o me las toco antes de que se sequen y me las dejo marcadas.

Y lo peor es que me duran nada pintadas, se me va cayendo la pintura y siempre se me olvida quitármela.

Hasta que llega un día como hoy, en que hay Consejo de Administración, yo soy la secretaria y voy de esta guisa:




Aunque viendo la foto no están tan mal, las he llevado peores.




20 febrero 2008

a veces me pasa

Voy a cruzar un semáforo, miro el de peatones y el de los coches y los confundo, los cambio mentalmente.

Y, o casi me atropellan y entonces reacciono o me quedo parada mientras cruza la gente pensando, mira los idiotas, los van a atropellar. Hasta que caigo...ah no, si la idiota soy yo.

Entonces me rio sola.