Lo que más me jode de estas fechas es que la gente con la que durante el resto del año no me relaciono (como mis compañeros de curro) pretende hacer una comida de navidad...y lo que es peor, pretende que vaya.
Yo entiendo que son fechas de poner buena cara y de hipocresía.
Pero yo no me vendo.
Y podría poner muchas excusas como que me voy de viaje, que no tengo dinero (cierto), que el que tengo prefiero gastármelo en otra cosa (más cierto), pero la verdad, la puta verdad es que sólo me faltaba que el 21 de diciembre (fecha elegida) se acabara el mundo y que lo último que viera fueran sus jetas.
A cascarla, hombre.