Hace un tiempo me instalé la "alternativa gratis" de whatssap, el puto LINE (mi amiga A siempre nos estaba mandando fotos editadas en coña y me había dicho que las hacía con él), pero no lo tuve ni 5 minutos, cuando intenté entrar me empezó a pedir datos y me rayé. Desinstalar. A tomar por culo.
Como soy mongui y una segunda oportunidad se la merece casi todo el mundo, me lo volví a instalar el viernes. Esta vez contesté a todo, puse foto de perfil y entré. No me gustó nada el menú, no entendía las opciones y lo peor, no encontraba lo de las fotos.
Se lo pregunto a mi amiga y me dice que es otra aplicación LINE específica (joder, haberlo dicho antes). Me la descargo también. Al fin puedo hacer el gilipollas.
Y cuando estoy durmiendo la siesta me llega una notificación. Abro un ojo. Miro el móvil. Mensaje del LINE. Entro.
"Hola, soy I. Yo también tengo LINE".
¿I? ¿Qué I?
Recién despierta no razono.
Abro el otro ojo para enfocar la foto de la persona en cuestión...
JO-DER.
Un compañero de trabajo.
Entro en pánico.
...
Lo que pasó después lo recuerdo vagamente, fue todo muy rápido.
Aplicaciones-LINE-Desinstalar.
Fiuuuuuuuuuuuuuuuuuu.
Casi.