Entrar a una tienda, ver una camiseta y pensar: Joder...¿quién coño se pondrá eso?
Dar una vuelta y al volver, acercarte para verla mejor.
Humm...pues no está mal...tiene su punto...es mona...me gusta...me la voy a probar.
Y terminar contestando a tu pregunta: ¿Quién coño se pondrá eso?
Pues la fi.
(Antes de que me lo digáis vosotros, sí, la S me queda grande (¿para quién coño hacen las tallas pequeñas?) y la XS sólo la venden online...pero ya la tengo pedida. Próximamente en su tienda más cercana).
