- Lo de "Perdona, te importa que te presente a un amigo" se llevaba cuando teníamos 15 años.
- Si sois vosotros los que habéis venido a interrumpir nuestra conversación para decir nada más que gilipolleces, no os podéis permitir ser bordes. Yo sí.
- Que esté soltera tomándome una copa con mis amigas no implica que busque nada. Implica que me apetece tomarme una copa con mis amigas. Ni más ni menos.
- Cuando decimos NO, es NO.
Los juegos de cortejo nada tienen que ver con un tío que te acaba de entrar. Si lo primero que dices es que buscas aforo para una fiesta ibicenca que vais a hacer en un chalet (¿perdona? Si buscas putas date una vuelta por el bar que hay unas cuantas. Cuanto daño ha hecho Ronaldo, hostia) y te decimos: NO, GRA-CIAS. No insistas. No busques motivos. No nos da la gana. No nos apetece. No nos gustas. No queremos. No nos fiamos de ti (de ti, no de ninguno, no te preocupes por mi futuro y lo difícil que lo voy a tener para conocer a alguien con esta desconfianza innata que me inspiras). Que nos invites a cenar no va a cambiar eso. Y no, no es porque tenga novio aunque eso te deje más tranquilo, es porque no me sale de los cojones. ¿Tan difícil es de entender?
Y así, tuvimos que salir por patas del bar si no quería terminar dándole una hostia, que era mi siguiente paso.
De vez en cuando no está mal volver a los orígenes.
BORDE YO.
Gracias.
