Viernes: Lo tengo todo papi. Tengo fly, tengo party, tengo una sabrosura.
El cartel era mejor que el sábado. En teoría. Pero a mí, si no consiguen animarme, me puede gustar mucho el grupo, pero para escucharlos en casa. Si a eso le unes que mi novio, ni conocía ni gustaba...
Cada vez que empezaba una canción con base electrónica nos poníamos a cantar "Lo tengo todo papi...", mientras mi novio me decía, ¿Estos qué son, los teloneros de Bisbal?
Conclusión: No nos partieron la cara de milagro.
Sábado: Mira, soy la de Los Punsetes.
Cartel más nacional, pero será por eso del idioma, lo disfruté como una enana.
Nos comportamos hasta que fuimos a ver a Los Punsetes y la cantante nos dejó locas. Era una estatua, tipo muñeca hinchable que sólo movía la boca...parte del show. Para qué quieres más...el resto de la noche, nos la pasamos "Mira, nena, soy la de Los Punsetes", quietas y con la boca abierta (para compensar también que el viernes nos lo pasamos imitando el baile oligofrénico de la de Grises).