Un par de días antes quité la fecha del facebook, ese pepito grillo que te avisa de todo lo que acontece a tu alrededor pero que nunca se moja, porque no quería felicitaciones de compromiso ni bienquedas.
Quería ver quién se acordaba de mí. Porque sí. Sin necesidad de que internet les avisara.
Antes no perdonaba un día de fiesta, ¿cómo?, ¿un sábado sin salir?, antes muerta. Ahora hay sábados que preferiría quedarme en casa viendo una peli, leyendo, dormitando en el sofá...
Antes podía ir al gimnasio 3 veces por semana sin inmutarme. Ahora voy una y las agujetas me matan al día siguiente...y al otro...
Antes me fijaba en chicos mayores que yo. Ahora me fijo en yogurines.
Antes (que trabajaba los fines de semana en un cine) podía ir a trabajar después de habérmela pegado el sábado y sobrevivía. Incluso a veces, llegaba sin dormir. Ahora me tomo una cervecita un jueves y el viernes no oigo el despertador, llego tarde a trabajar y me paso el día en estado catatónico.
Antes podía comer lo que quisiera sin engordar. Ahora me engorda el aire.
Y así un largo etc.
Que bueno, crecer también tiene sus cosas buenas...faltaría más! Pero ese es otro tema.
estoy muuuy cansada...de ti... (no encontré el video, pero la canción me encanta)