17 marzo 2014

no me llames más

Echando la vista atrás me doy cuenta de que todas mis "relaciones" tienen un factor común: mi agobio.

Sé que no es nada original eso de querer lo que no podemos tener, y sé que debe haber una excepción hasta para mí, pero es verdad que siempre que me han demostrado cierto interés, he salido corriendo.

- Cuando iba a 5º de EGB me gustaba un chico que se llamaba Javi. Era uno de los 4 guapos de clase. Había miraditas, pero apenas hablábamos porque él era muy tímido y yo también. Un día un amigo suyo me dijo que yo le gustaba mucho, que soñaba conmigo...y yo pasé de adorarle a cogerle manía. Así. Sin más.

- Jesús me pidió salir en 8º de EGB, me dijo que llevaba un año coladito por mí, y yo, a pesar de que mi agobio interior me estaba dando las largas, le dije que sí...era el chico más guapo del colegio y me eligió a mí. Soy rubia pero no gilipollas. Bajé la guardia. Y al cabo de un año me dejó porque no tenía tetas. Típico.

- El verano de 1º de BUP me fui a Salamanca a pasar unos días con mi primo. Tenía un amigo, Alex, que se enamoró de mí. Platónicamente porque no llegó a pasar nada entre nosotros. Cuando me fui mantuvimos correspondencia un tiempo, pero cuando mi primo me dijo que lo estaba pasando fatal, que sólo hablaba de mí y que escuchaba sin parar la canción Se fue de Laura Pausini dejé de escribirle. Siempre he sido partidaria de la eutanasia.

- El verano de COU me fui de campo de trabajo a Tenerife. Allí conocí a un chico con el que congenié desde el principio, Chema. Era igual de payaso que yo y aunque no había atracción física, nos hicimos muy amigos. Estuvimos años escribiéndonos cartas y un verano que fui a la Feria de Málaga con unas amigas, él que era de Jaén se plantó allí y me llamó para verme. Mi entró tal agobio que le di una excusa tras otra para no quedar. Y no lo hice.

- Cuando después de meses de mensajitos y roneo, al fin me lié con mi amigo P, no sólo me agobié porque hacía poco que lo había dejado con mi ex (y porque todos éramos amigos del mismo grupo), puede que también me agobiara el hecho de que me dijera que hacía mucho tiempo que no sentía lo mismo por nadie...Él sigue creyendo que fue un capricho.

- Después de liarme con Dani, no ayudó que al día siguiente, nada más levantarse, viniera a acurrucarse a mi lado y a cogerme de la mano mientras mis amigas se reían de mi cara de pánico. Me propuso irnos juntos de vacaciones al Algarve. Yo le di vacaciones permanentes.

- Dormí con Pedro convencida de que a mí el que me gustaba era su primo, así que aunque me dijo que lo llamara si iba a Madrid, no lo hice. Cuando más tarde me di cuenta de que sí era él el que me gustaba, ya era eso, tarde.

- Que Oliver me dijera que era adictiva me hizo hasta gracia. Era evidente que su exceso de entusiasmo no se correspondía con el mío, pero me gustaba, así que lo obvié. Ahora, cuando se hizo el ofendido porque me llamó y no le cogí el teléfono (ni podía ni me apetecía), supe que hay cosas que no estoy dispuesta a soportar. 

- ... (rellene la línea de puntos).


Conclusión: Estoy soltera porque nací así

A lo Mae West.